El transporte público es clave en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, en el marco de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París. El transporte público contribuye positivamente a 14 de los 17 ODS al mejorar la vida de las personas, garantizar un planeta saludable y estimular el progreso tecnológico, económico y social. Por otro lado, el sector como cualquier actividad humana también produce externalidades negativas y está trabajando activamente en reducir estos impactos en el planeta y las sociedades. Para mejorar el impacto positivo del transporte público y limitar las externalidades negativas, desarrollar un enfoque de sostenibilidad integrado en la estrategia de la organización es esencial para mejorar el transporte público en todo el mundo. UITP
La descarbonización es una de las grandes revoluciones que está experimentando el sector. Estamos en una transición imparable que abre un gran abanico de oportunidades para transformar la movilidad que escuche, analice y responda a las necesidades de los viajeros y que proponga nuevas formas de optimizar sus desplazamientos.
Arriva es una compañía de transporte intermodal de pasajeros, presente en 11 países de Europa. En España, Arriva conecta a cerca de 40 millones de viajeros cada año, en Madrid y Galicia.
Como operador de transporte es nuestra responsabilidad contribuir a la transición ecológica en el sector. Esto requiere inversiones significativas tanto en vehículos propulsados por tecnologías limpias como en infraestructura de recarga y sistemas de control. Implica además un esfuerzo considerable para el entrenamiento de los equipos en estas nuevas tecnologías, así como cambios profundos en los modelos operativos.
Fruto de este empeño nació el plan de descarbonización de Arriva que ya nos está dando resultados en Alcorcón y que acaba de llegar a Móstoles.
En octubre de 2024, Arriva culminó la segunda fase de plan con la electrificación de todo el transporte urbano de Móstoles y su conexión con Alcorcón. Dos grandes municipios en el sudoeste de la Comunidad de Madrid.
Las claves de esta implantación:
– La correcta asignación de fondos y financiación de estas inversiones es esencial, debiendo haber un análisis de viabilidad financiera que garantice la rentabilidad a largo plazo.
Las empresas deben prepararse para aumentar las inversiones en tecnología limpia, si bien se esperan menores costes operacionales que justifican el esfuerzo adicional.
No obstante, las ayudas públicas que fomenten estas tecnologías son un catalizador esencial a día de hoy.
– La disponibilidad de capacidad en la red de distribución eléctrica es fundamental y sin la colaboración con las distribuidoras eléctricas muchos proyectos de electrificación no podrían llevarse a cabo. La red actual está dimensionada para un consumo que en los próximos años crecerá exponencialmente, y por lo tanto todos los participantes del sistema eléctrico tendrán que involucrarse en reforzarlo y mejorarlo, desde administraciones públicas, distribuidoras, productores y consumidores…. a través de planificaciones e inversiones acordes.
– El equipo de proyecto es esencial para ejecutar este tipo de complejos cumpliendo la fecha objetivo marcadas y el presupuesto asignado. El conocimiento interno se tiene que combinar con el de los colaboradores externos (ingenierías, fabricantes, distribuidoras…), y esa conjunción habilita la ejecución de este tipo de proyectos.
Entender perfectamente la operación a electrificar para determinar autonomías mínimas necesarias, duración y estrategia de cargas, y en general mitigar el posible impacto operacional por el cambio tecnológico.
Por ejemplo, las baterías actuales en autobuses tienen capacidades de 400-600 kWh, que permiten autonomías que no siempre son suficientes para todas las líneas y por lo tanto es importante priorizar según permita la tecnología disponible.
Mediante la electrificación del transporte urbano en estos dos importantes municipios de la Comunidad de Madrid, Alcorcón y Móstoles, así como de las líneas interurbanas que conectan ambas poblaciones. no solo contribuimos a mejorar la calidad del aire al reducir las emisiones de CO2, sino que también impulsamos un servicio más silencioso y eficiente para los residentes y una experiencia mejorada tanto para el usuario como para el conductor. Estamos creando una zona cero emisones y cero ruidos que beneficia a cerca de 400.000 vecinos de la Comunidad de Madrid.
Estamos viviendo una nueva e ilusionante era en la que debemos demostrar una visión de futuro con servicios conectados, eficientes y seguros, teniendo en cuenta el valor ecológico, económico y social, poniendo a las personas en el centro del proceso.
Las inversiones realizadas en formación, tecnología, talleres, cocheras e infraestructura de recarga servirán para seguir avanzando en la transición de la movilidad urbana. En este sentido, el proyecto de Arriva no es sólo una realidad hoy, sino que constituye también una garantía de futuro.


