Reino Unido y la UE ante una encrucijada: British Chambers pide reabrir el debate con datos sobre la mesa

La British Chambers of Commerce (BCC) publica «The Future of UK-EU Relations», un informe que analiza el coste del actual acuerdo comercial, las nuevas políticas industriales de la UE y nueve modelos posibles para la relación futura. Su mensaje: la próxima Cumbre UE-Reino Unido es una oportunidad que no se debe desaprovechar.

Un acuerdo que no ayuda a crecer

Casi seis años después de la entrada en vigor del Acuerdo de Comercio y Cooperación (TCA), la percepción de las empresas británicas no ha mejorado: ha empeorado. Según las encuestas anuales de la BCC, el 54% de los exportadores afirmaba en 2025 que el acuerdo no les ayudaba a crecer ni a aumentar ventas, frente al 41% del año anterior. Solo un 16% considera que sí les ayuda.

Las empresas se han adaptado, pero la adaptación no ha eliminado los costes. El informe recoge que, en la última encuesta de la BCC tras el discurso del Primer Ministro, el 56% de los exportadores pide eliminar el papeleo aduanero y los retrasos (58% entre los fabricantes), el 42% señala los aranceles, cuotas o reglas de origen y el 35% apunta a los requisitos del IVA de la UE. Solo el 14% de los exportadores dice que ninguna de estas barreras le afecta.

La UE sigue siendo el principal socio comercial de Reino Unido: concentra el 41,3% de sus exportaciones y el 49% de sus importaciones. Y las estimaciones que cita el informe hablan de un impacto relevante: la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) calcula que la relación actual reduce la intensidad comercial en torno a un 15% y la productividad en torno a un 4% a largo plazo, mientras que los acuerdos comerciales firmados con otros países solo compensarían en torno a una décima parte de esa pérdida.

«Las empresas han demostrado una gran capacidad de adaptación al Brexit, pero esa adaptación no ha eliminado los costes del papeleo, los retrasos y la duplicación innecesaria de burocracia.»

— Shevaun Haviland CBE, directora general de la British Chambers

Un mundo que ha cambiado: «Made in Europe»

El informe subraya que el contexto internacional también se ha movido. El proteccionismo avanza, los subsidios y aranceles se han generalizado y la UE está construyendo una nueva política industrial y de seguridad económica bajo la etiqueta «Made in Europe», con preferencias europeas en subvenciones, contratación pública, nube e inteligencia artificial, entre otros ámbitos.

Aunque está pensada sobre todo para responder a China y a la sobrecapacidad global, la British Chambers advierte de que podría dejar en desventaja a socios de confianza como Reino Unido, cuyas empresas están integradas desde hace décadas en cadenas de suministro europeas de automoción, aeroespacial, química, farmacia, energía o defensa. Su propuesta: construir un modelo «Made with Europe», en el que los socios de confianza cuenten.

Diez prioridades para la Cumbre

A corto plazo, la British Chambers identifica acuerdos que están al alcance y que reducirían costes de inmediato:

  • Acuerdo sanitario y fitosanitario (SPS): eliminar la mayoría de certificados y controles agroalimentarios.
  • Vinculación de los mercados de carbono (ETS): y exención mutua del mecanismo de ajuste en frontera (CBAM).
  • Programa de movilidad juvenil: una vía recíproca y con límites para trabajar, estudiar o formarse.
  • Integración en el mercado eléctrico, un acuerdo de seguridad económica, más cooperación en defensa, acero y vehículo eléctrico, y mejoras en servicios y movilidad profesional.

Nueve modelos sobre la mesa

La parte más novedosa del informe es su análisis de los posibles modelos de relación a largo plazo, cada uno con sus contrapartidas en acceso al mercado, alineamiento regulatorio, movilidad, influencia y autonomía. Entre ellos: un TCA mejorado, una unión aduanera a medida, un modelo «a la suiza», un modelo de Espacio Económico Europeo como el de Noruega, combinaciones de los anteriores o la adhesión plena. También se analizan vías alternativas, como la cooperación UE-CPTPP, un acuerdo de asociación al estilo del que explora Canadá o una mayor divergencia regulatoria.

La British Chambers no se decanta por ninguna opción. Pide al Gobierno británico que publique un análisis comparativo con una metodología común y que consulte a las empresas desde el principio. La propia British Chambers ya ha iniciado una consulta con su red para fijar su posición.

«No es una cuestión binaria de estar dentro o fuera: hay muchos caminos posibles. Tenemos que seguir la evidencia y buscar la relación que dé a las empresas británicas la mejor plataforma para comerciar, invertir y crecer.»

— Shevaun Haviland CBE, directora general de la British Chambers

¿Por qué importa a las empresas en España?

Cualquier cambio en la relación entre Reino Unido y la UE afecta en ambas direcciones. Para las empresas españolas que exportan a Reino Unido, importan desde allí o forman parte de cadenas de suministro compartidas, los debates sobre aduanas, IVA, reglas de origen, controles agroalimentarios, movilidad o «Made in Europe» tendrán consecuencias directas en costes, plazos y oportunidades. Desde la British Chamber of Commerce in Spain seguiremos de cerca la Cumbre y el debate posterior, y trasladaremos la voz de nuestros socios.

📄 Descarga el informe completo The Future of UK-EU Relations (PDF, en inglés)

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